¿Y que pasa con aquellas cosas que no debemos hacer? Cual es la definicion de remordimiento, de culpa, para el alma? Tendria que evaluar a conciencia muchas de las cosas que hago; pero sobre todo las que digo.
¿Soy Mitómana?
Me encanta mentir, y lo hago muy bien. Creo continuamente escenarios ficticios en mi cabeza. Construyo mis pensamientos en base a las falacias que creo para entretenerme cuando ya no hay pila en el mp3; cuando la realidad cae, tan abrumadora, que la única salida es evitarla; jugar con ella, torearla, como a un toro daltònico.
Todos los toros son daltónicos.
Pero la gente no se siente mal porque se matan a diario toros daltónicos, o porque con la misma frecuencia hay gente que disfruta "suculentas" (léase como sarcasmo) criadillas. Yo nunca he comido criadillas, pero he comido bisteck, lomo, cadera y hasta lengua de vaca que mi papà nos obligó a comer. Pero no me siento mal al respecto. Arrastraremos Karmas por todas las muertes de todos los animales que nos hemos comido? Queda grabado en nuestro historial de seres humanos cada vez que matamos una mosca? cada vez que ahogamos hormigas? Cada pulga que le reventamos a nuestras mascótas con retorcido placer?
Quien lleva la cuenta de todas las mentiras que le dije a mi mamá? (las que no me pescó, por supuesto, porque de las que sí no dudo que sea ella misma quien lleva la cuenta) Sabrá que le robé? no una sino varias veces?? y que me compraba discmans sony que luego regalaba por ahi a la primera persona con la que simpatizara lo suficiente?
No sería como ser el Robin Hood de la música? Llevar melodías y alegría a aquellas almas desamparadas que no conocen el placer que es no tener que escuchar RADIO PANAMERICANA (ay que rico) en la combi?.
En cualquier caso ya no regalo discmans, ahora pierdo Mp3ces, que se me caen del bolsillo sin que me percate. Y ya no miento tanto (a menos que sea estrictamente necesario) pero justo las escasas mentiras que digo, son descubiertas. Y mi mama encuentra mis pipas o mis tronchos constantemente, y ya no puedo decir que es la primera vez, que un amigo me invito. Es evidente que no es asi.
Y a veces me da pena matar moscas, u hormigas, ya no pateo perros (te pido perdon a tí, que sabes que una vez o dos o no recuerdo cuantas, te he pateado). Pero aun robo en supermercados (y en alguna que otra tienda pequeña) y el bisteck de ayer estuvo muy rico.
Ahora me doy cuenta de que todo este rollo de la bondad y la maldad, es relativo. No existe, todos somos unos cagones y siempre estamos hundiendo al resto de la gente.
Talvez los extraterrestres hagan bien; y lo sabrán ellos, porque yo no. Yo no se nada, excepto que ahora, a pesar de todo lo que ya no hago, soy peor persona.
Ja!
Es tan facil engañar a la gente; debería dedicarme a ello; ojalá me pagasen.
jueves, febrero 05, 2009
[MARIHUANA DELAYED EFFECT]
viernes, agosto 15, 2008
Alergia
Hoy he querido escribir alguna entrada decente, pero no he podido. He sido atacada ferozmente por una alergia maldita que mantiene mi ojo izquierdo arrugado de la comesón (algo así como cuando se come un poco de limón y el ojo se arruga automáticamente).
Ya debería estar acostumbrada a mis alergias. De pronto me aborda un profundo escozor incontrolable que abarca desde la punta de mi naríz hasta los confines más recónditos de mis fosas nasales, me pican hasta esos lugares que no sabía que existían dentro de mi naríz. Aunque eso no es tan molesto como cuando me pica desenfrenadamente el paladar.
Sí, a mí me pica el paladar.
Yo me pregunto como es posible rascarse el paladar?!?! A lo largo de mi vida alérgica he comprobado que es practicamente imposible rascarse el paladar, es directamente proporcional a saber 46 idiomas a la perfección. He intentado rascarlo con mi lengua y con el piercing que tengo ahí y ha sido en vano; las uñas, debo acotar, no son un buen instrumento para rascar el paladar, hay microscópicas heriditas que pueden dar fe de ello.
Pero lo mejor de la alergia es la interminable cadena de estornudos q se posesiona de mi ser. Es cierto, los estornudos me poseen por completo. En un momento, quedo del todo despojada de mi alma y me convierto solo en una masa q estornuda y no hace más q estornudar una vez, dos veces, tres, cuatro, diez, doce, quince, veintisiete. Veintisiete estornudos sin parar, naturalmente resultan inverosímiles, pero que quede condenada a vivir por siempre con alergia si no es cierto.
Y luego viene la ruma de papel higiénico y el ardor en una nariz que, francamente, no tiene demasiado q envidiarle a una nariz de clown, roja e inmensa.
Me voy, después de un rollo de papel consumido, sin haber producido nada medianamente digerible, y recordando la paz que se siente cuando tu cara no es una gigantesca bola roja q solo quiere ser rascada por un rastrillo.
Achú! (versión alérgica de Amén).
